Ventosas o purgadores de aire

¿Qué son?

Toda conducción de agua a presión necesita de un elemento indispensable como son las ventosas o purgadores de aire.

Las ventosas o purgadores de aire son productos hidromecánicos que están diseñados para proteger las canalizaciones de agua u otros fluidos de problemas generados por la presencia de aire en las mismas, la liberación del aire disuelto en el fluido o los efectos que un vacío pueda tener sobre la conducción

¿Dónde se colocan?

Estos elementos son colocados en los puntos más altos de la instalación, así como en los cambios bruscos de orientación de las conducciones. También son adecuadas colocarlas en puntos estratégicos tales como a la salida de válvulas reductoras de presión, salidas de los puntos de bombeo o cabezales de filtración.

¿Cuáles son las ventajas de utilizar ventosas?

Las ventosas evitan que haya oscilaciones en la presión -evitando así errores de mediciones de caudales- debido a la presencia de aire/gas en las conducciones, así como evita funcionamientos anómalos causados por fases de sobrepresión de depresión en la instalación.

También es importante destacar que toda instalación hidráulica sufre de problemas de cavitación derivados de los sistemas de bombeo, que en gran medida son solventadas gracias a la colocación de ventosas tras el punto de bombeo.

Tipos de ventosas

Se pueden establecer dos grandes grupos de ventosas.

Las ventosas de efecto cinético o doble efecto, cuya finalidad es garantizar una correcta evacuación y llenado de aire en la tubería, y las ventosas de efecto automático o triple efecto, que, además de poseer las cualidades de las cinéticas, controlan la presencia de bolsas de bolsas de aire residual en la fase operativa de la instalación.

Las diferencias entre ambas radican en la cantidad de aire que se desea evacuar, ya que, para grandes volúmenes de aire en muy cortos periodos de tiempo, las de efecto cinético son las óptimas a utilizar, mientras que las de efecto automático se utilizan en fases de la instalación donde la generación de aire es elevada, como por ejemplo tras una bomba.

¿Cuál es el funcionamiento?

El funcionamiento de las ventosas se divide en 3 fases –o dos si hablamos de una ventosa cinética-, la extracción de aire de las conducciones a medida que se van llenando de agua -denominado efecto cinético-, la expulsión de las bolsas de aire residuales -definido como efecto automático- y, finalmente, la admisión de aire atmosférico durante el drenado de la conducción para evitar una depresión en el sistema y, con ello, evitar la succión de productos o partículas indeseadas en los ramales de goteo.

El efecto cinético consiste en la expulsión de aire con la tubería en estado de carga para evitar la sobrepresión de las conducciones. Dicha fase o efecto se da por finalizado cuando el paso de fluido es cerrado tras la evacuación de la mayoría de aire de las conducciones mediante la estrangulación de un manguito, cuya aportación de Gestiriego es el sistema patentado de cierre Wave System, que asegura la expulsión de elevados caudales de aire cuando la instalación está en carga y asegurándonos un cierre a muy baja presión.

Por otra parte, el efecto automático es la evacuación del aire residual acumulado puntualmente en los puntos ciegos de la conducción y que durante la fase de carga de la instalación no es eliminado.

Tras años de investigación y desarrollo, Gestiriego mejoró el efecto automático que el mercado ofrecía aumentando la velocidad de evacuación, además de proporcionar un cierre totalmente estanco que elimina cualquier fuga de agua, patentando dicha mejora. Para ello, se parte de la base de la participación conjunta de dos flotadores conectados por una pequeña canalización de forma que una de ellas se fija al orificio de salida mientras que la otra tiene libertad de movimiento vertical, cuya posición depende del aire presente en el interior del purgador.