¿Conoces los tipos de plantaciones leguminosas y sus necesidades hídricas?

Las leguminosas o fabáceas es un grupo de plantas constituido por una gran variedad de árboles, arbustos, enredaderas e incluso hierbas, dando como fruto las legumbres. Las vainas de las leguminosas se cosechan con la intención de obtener las semillas de su interior, siendo una fuente importante de proteínas, hidratos de carbono, nutrientes y fibras que habitualmente es consumida en todo el mundo.

En el cultivo de leguminosas existen en torno a 19.000 especies, situándose como tercer grupo de plantas con mayor variedad. Entre ellas, las más comunes son: alfalfa, almorta, guisantes, judías, garbanzos, habas, lentejas, altramuz, cacahuetes, soja, algarrobo, mungo…

Ahora bien, ¿qué cantidad de agua para cultivar leguminosas se necesita?

Las necesidades hídricas de este tipo de plantas son, a veces, muy heterogéneas entre un cultivo y otro. Además, en ello también influye el tipo de suelo, clima y la humedad de la zona.

Hablemos del tipo de riego en los cultivos más comunes que se mencionaban anteriormente:

  • Alfalfa: En épocas primaverales esta planta requiere pocas cantidades de agua. Sin embargo, en periodos de alta evaporación su riego debe ser más continuo.
  • Almorta: Su suelo siempre debe de permanecer húmedo, por lo que el riego ha de ser frecuente.
  • Guisantes: Son de climas con frío moderado. Esta planta se adapta a casi todo tipo de suelos y requiere de un riego copioso.
  • Judías: Necesita abundante exposición al sol y un suelo húmedo, de modo que el riego debe ser frecuente siempre y cuando se evite el encharcamiento del suelo.
  • Garbanzos: Es una planta resistente a la sequía y su necesidad de agua es escasa.
  • Habas: Al igual que en el caso de los garbanzos, requiere poca cantidad de agua. Un suelo demasiado húmedo perjudica su buen crecimiento.
  • Lentejas: Necesita un suelo húmedo, por lo que se recomienda un riego periódico.
  • Altramuz: Se trata de un cultivo típico de secano, aunque precisa de riego puntual después de su floración.
  • Cacahuetes: Esta planta huye del exceso de humedad, sin embargo, su riego debe ser de forma abundante para estimular su crecimiento.
  • Soja: Necesita un suelo húmedo pero, a su vez, huye de los encharcamientos. Se podría decir que esta planta resiste bien la sequía, por tanto, el riego debe ser más bien escaso.
  • Algarrobo: Es un cultivo muy adaptable a las condiciones de sequía, con lo cual no requiere grandes cantidades de agua para su desarrollo.
  • Mungo: Propio de zonas secas con suelos de baja retención de agua, necesitando un riego escaso.

 

Otra anotación importante para este tipo de cultivos:

– Cereales y leguminosas –

Tanto en cultivo como en su consumo, la combinación de estos dos alimentos da lugar a un resultado positivo en su balance. Se trata de dos cultivos simultáneos que se complementan en cuanto a la utilización de los recursos disponibles (agua, luz y nutrientes) y causa una producción de en torno al 30% superior de la producción que si de un cultivo puro se tratase (100% leguminosas o 100% cereales). En cuanto a su consumo, las legumbres presentan déficit en metionina, sin embargo, les sobra lisina. Lo contrario ocurre con los cereales, que son deficitarios en lisina y ricos en metionina. Por tanto, la combinación de cereales y legumbres es perfecta, consiguiendo establecer una proteína de alto valor biológico. Una aplicación práctica de esta combinación es el caso de comer un plato de lentejas con arroz.

 

¿Qué cualidades de cultivos de leguminosas se te ocurren más a ti?

 

¿Conoces el significado de barbecho?

Este concepto supone el descanso entre siembras y cultivos, proceso agrícola para permitir que las cualidades del suelo no se desgasten.

Los períodos de descanso suelen ser cada dos o tres años, de esta manera el terreno recupera sus nutrientes y en la próxima siembra dará los mejores frutos.

También es posible organizar un sistema trienal de cultivos en el terreno, de esta forma se siembra un cultivo de invierno durante la primera parte del año, otro de primavera en la segunda parte y al final de año de barbecho. En la práctica del período sin cultivar, los cultivos se van rotando para no desgastar el terreno en exceso, que es la base para conseguir una producción agrícola más eficiente.

TIPOS DE BARBECHOS:

Barbecho corto y largo: manejo de los tiempos en el control de malezas

Existen dos tipos de barbecho:

  • Barbecho labrado, terreno en el que se quitan las malas hierbas. Dentro de este tipo de barbecho encontramos el barbecho químico en el cual se eliminan las malezas o malas hierbas mediante herbicidas, y el barbecho mecánico es tratado con herramientas que aceleran el proceso de descomposición al enterrar las hierbas, este último presenta más efectividad.

 

  • Barbecho sin labrar.

Si hablamos de barbecho de año y vez, hacemos referencia al tipo de barbecho que permite que el terreno descanse por un año;
En el barbecho al tercio, se consideran dos años de descanso por cada uno de cultivo.

En los dos momentos es importante realizar un correcto control de las malezas, puesto que generarían pérdidas y dificultades a la hora de instaurar el nuevo cultivo.

Además del tiempo en el que se deja descansar el terreno, también es muy importante el modo en el que se aplica el barbecho.

  • El barbecho herbáceo consiste en abandonar la tierra por completo, no tener un mantenimiento de ningún modo mientras se deja descansar (rastrojera);
  • En el barbecho labrado el terreno se mantiene durante el periodo de descanso.

También podemos hablar de barbecho semillado, si se siembra algo durante el proceso (que puede incluir especies de leguminosas como garbanzos o lentejas, estas ayudan a enriquecer el suelo), o de barbecho blanco, si no se siembra nada.

 

Actualmente, en la mayoría de las explotaciones agroindustriales no se practica el barbecho, puesto que el objetivo es obtener utilidades de manera constante, sin importar la destrucción del suelo, salvo la agricultura extensiva, que suele practicar el período sin cultivar junto con los sistemas de rotación de cultivos.


¿Cómo conseguir una producción agrícola eficiente?

Además de practicar la técnica del barbecho, también hay que aplicar otros procesos como conservar la humedad del terreno, elegir los herbicidas adecuados a aplicar y los seguimientos.

  1. Conservar la humedad: desarrollo fundamental para el suelo. Conservar la humedad en los primeros centímetros del suelo es muy importante puesto que es donde se ubicará la semilla.
    Si se realiza un apropiado control, pueden llegar a conservarse entre 50 y 60 milímetros de agua.
  1. Elección de herbicidas: hay que tener en cuenta las condiciones climáticas, la distribución, abundancia y composición de las malezas que crecen, además del ciclo de su crecimiento y agresividad.
  2. Seguimientos: es primordial llevar un control de los cultivos y de su crecimiento sobre el terreno, estableciendo y eliminando las malezas que se desarrollen. El monitoreo insuficiente genera que los controles no sean efectivos.

¿Sabías que numerosos estudios han demostrado que el barbecho es una de las técnicas agrícolas más eficaces y productivas?

¡Comenta si tú también realizas el barbecho en tu terreno!

 

AGRICULTURA DE REGADÍO Y DE SECANO

 

En agricultura podemos encontrar diferentes tipos de cultivos según las disponibilidades  que se tengan para regar.
El sistema más generalizado es el de secano,  este depende básicamente de las precipitaciones atmosféricas.

Aparte del cultivo de secano, están los cultivos de regadío que aprovechan el agua de las precipitaciones atmosféricas y también se riega el terreno.

Entre los cultivos de regadío, podemos destacar los que se conocen como “cultivos de invernadero” estos tienen su propio sistema de riego, además de lo relativo al agua,  son muy sensibles a las temperaturas, por lo tanto tiene que cultivarse en el interior de una estructura de plástico para mantener esas temperaturas óptimas para el cultivo.

Las fincas de regadío son muy diferentes a las de cultivos de secano.
Este tipo de cultivos debido a la necesidad de las instalaciones de regadío requiere de mayor inversión para la construcción de los diferentes canales.

Así que, además de la inversión económica también lleva vinculada un avance con respecto al desarrollo técnico más avanzado comparado con el caso de las fincas de secano donde únicamente se riega por medio de las precipitaciones atmosféricas.

 

 

AGRICULTURA DE SECANO:

Tipo de agricultura que ocurre en lugares semi-secos y donde las raíces no deben ser inundadas. Este tipo de cultivos es el promedio de los territorios donde la precipitación anual es inferior a 500 mm.

¿Cuáles son los principales cultivos de secano?

Algunos cultivos de secano más comunes del Mediterráneo son:

  • Avena: grano, trigo, avena, centeno, mijo.
  • Verduras: garbanzos, guisantes, frijoles, cacahuetes.
  • Árboles de productos orgánicos: almendra, albaricoque, aceituna.
  • Diferentes árboles: algarroba.
  • Planta: cebollas, melones, tomates, etc.

Características

  • Territorio geográfico: América Central; Norte y Este de América del Sur; Africa Sub-sahariana; algunas regiones de Asia y España
  • Ambiente: ambiente tropical.
  • Sistemas: rotación trienal.
  • Marcos de desarrollo: monocultivo: nuez / mijo. Tierra amplia y seca.
  • Problemas: si la temporada de tormenta es diferida, puede causar inanición, mala ejecución.

Ventajas de la agricultura de secano

Ventajas:

-Aumenta la fertilidad de la tierra, la agricultura de secano tiene el control de enfermedades e infecciones;

-Reduce los malos resultados de una buena cosecha causados ​​por la desintegración y proporciona a la superficie de la tierra la medida vital del agua para la expansión de los alimentos.

Riesgos:

En la agricultura de secano es  importante hablar sobre el tema del control de los peligros identificados con los tiempos de la estación seca.

Agricultura de secano

 

AGRICULTURA DE REGADÍO:

Tipos de cultivo que necesitan grandes cantidades de agua para su explotación. Precisan de una gran inversión económica y de la existencia de un conjunto de infraestructuras de transporte. Un ejemplo de este tipo serían canales de regadío, acequias,  y albercas.

¿Cuáles son los métodos más comunes?

  • Por goteo o riego localizado. El riego de goteo libera gotas o un chorro fino, a través de los agujeros de una tubería plástica que se coloca sobre o debajo de la superficie de la tierra.
  • Por aspersión. Este riego rocía el agua en gotas por la superficie deseada, consiguiendo un efecto similar al de la lluvia.
  • Por infiltración o canales.
  • Por arroyamiento o surcos.
  • Por inundación o sumersión
  • Por drenaje.

¿Cuáles son los principales cultivos de regadío?

Estos cultivos no pueden depender de la estación y necesitan de un aporte constante de agua, por ejemplo cítricos y flores, así como el arroz, que necesita abundante agua para su desarrollo.

En otros casos, como la vid o el olivar, puede darse un cultivo en secano o en regadío, aunque en el segundo caso producirá muchísimo más.

Pero los principales cultivos son el olivo, cebada, trigo, remolacha azucarera,​ maíz, patatas,​ centeno, avena, arroz, tomates y cebolla.

 

Ventajas:

Es posible ahorrar aproximadamente un 60% de agua.
Es un tipo de agricultura muy adecuada para la siembra lineal e implica menor consumo energético.
Es capaz de resistir las condiciones del exterior, productos químicos y la luz ultravioleta.

Además el equipamiento puede durar muchos años, lo que deriva en menores costes de mano de obra.

Muy importante señalar que el terreno no será un problema para la agricultura de regadío, porque por su variedad de métodos puede aplicarse casi a cualquier tipo de relieve, incluso a los suelos de capas más delgadas.

La persona encargada tendrá en sus manos el control de la distribución del agua, pudiendo optar por aguas más salinas, y podrá beneficiarse con otras propiedades de este tipo de sistema, por ejemplo:

  • Facilidad para controlar las hierbas malas.
  • Incremento de la cosecha.
  • Aplicación de riego continúo evitando la asfixia de las raíces.
  • Fecundidad de la tierra y posibilidad de implementación de rutinas agroquímicas.

Riesgos:

La inversión suele ser alta, aunque dependerá de las características del terreno y del tipo de cultivo para el que irá destinado.

Otro  riesgo es la posibilidad de obstrucción de los goteros, al contar con orificios diminutos, estos pueden ser sensibles al filtrado y a la calidad del líquido.

En caso de que se quiera emplear agua con altas propiedades salinas, será necesario aplicar labores de lavado al concluir cada ciclo de agricultura de regadío.

 

Agricultura de regadío

¿Sabes cómo elegir un sistema de riego por goteo?

En Gestiriego llevamos más de 30 años fabricando estos sistemas, por eso ponemos a tu disposición esta explicación para que sepas como elegir un sistema de riego por goteo.

 

Nos encontramos con diferentes soluciones, según lo que se necesite regar, ya sean macetas o grandes hectáreas de cultivos, se distinguen principalmente entre dos formas de instalación: superficiales y subterráneas.

Las instalaciones subterráneas a diferencia de las superficiales se suelen instalar a 50/60 cm de la planta bajo tierra, con esto se consigue un mayor crecimiento radicular y una mejor conservación del agua bajo tierra. Este tipo de instalaciones suele realizarse en árboles o en climas muy secos.

Las instalaciones subterráneas suelen realizarse en horticultura y se pueden emplear tuberías más finas y delgadas que irán por la superficie empapando el suelo gota a  gota.

 

TIPOS DE SISTEMA DE RIEGO POR GOTEO

Según la forma de suministrar el agua hay goteros de caudal constante (autocompensantes), regulables y microaspersores. Se debe elegir el gotero según las necesidades hídricas de cada planta, las características del terreno y la dimensión del sistema por goteo.

  • Gotero de caudal constante:No son regulables y siempre proporcionan la misma cantidad de agua.
    Son ideales para plantas que siempre necesitan la misma cantidad de agua, que suelen ser los ejemplares de plantas ya adultas.
    Este tipo de gotero es el más sencillo y económico.
  • Gotero autocompensante:Son goteros de caudal constante ( no regulable) capaces de compensar las diferencias de presión, para garantizar el mismo caudal. Es recomendable cuando la tubería de goteo tiene una longitud de más de 25 m, o cuando hay desniveles importantes.
  • Gotero regulable:Este tipo de gotero permite ajustar el caudal hasta 60 litros/hora.
    Están especialmente pensados para plantas en crecimiento o para lugares con condiciones de temperatura y humedad muy cambiantes.
  • Microaspersores:Su riego es en forma de lluvia muy fina. Estos microaspersores proyectan una gota muy fina ( incluso funcionan como nebulizadores) y riegan en un radio de hasta 5 m.
    Cuando se utiliza este tipo de riego hay que tener cuidado con el horario de riego para evitar que las plantas se quemen con el sol.

Tuberías convencionales

  • Las tuberías convencionales, de polietileno, son las que funcionan con goteros.- La gran ventaja, frente a otro tipo de tuberías (como las porosas o con goteros integrados) es que permiten situar cada gotero en el lugar exacto que haga falta,y así aprovechar al máximo el agua y regar con precisión.- Se pueden acoplar y combinar distintos tipos de goteros o, incluso, microdifusores, según las necesidades hídricas de cada planta.La elección del diámetro depende de la cantidad de puntos de riego que se necesiten, la extensión que hay que cubrir y las características del terreno. Los diámetros más habituales son:- Diámetro 4 mm. Esta tubería fina es perfecta para componer un pequeño sistema de riego por goteo: hasta 12 macetas o 15 m lineales. También se utiliza para los ramales en tuberías más gruesas.

    – Si se trata de macetas, se suele colocar un gotero en cada una. Si son jardineras o macetas muy grandes, es preferible colocar dos.

    – Diámetro 16 mm. Este diámetro es uno de los más utilizados ya que permite componer sistemas adaptados a cualquier tipo de cultivo.

    – Se pueden poner los goteros directamente en la tubería, o se pueden acoplar ramales y derivaciones hacia plantas y zonas más alejadas o que estén a distinto nivel mediante un microtubo y se entierran con estacas.

 

Además, en Gestiriego puedes conseguir los materiales para fabricar un sistema de riego por goteo convencional

 

  • Reductor de presión:Los emisores (goteros) de riego por goteo no necesitan apenas presión de agua para funcionar. Demasiada presión podría hacer saltar los goteros.
  • Filtro:Este elemento es opcional, pero, aconsejamos utilizarlo ya que el filtro evita que la cal o los residuos se acumulen y obturen la tubería o los goteros.
    En Gestiriego podrás encontrar los filtros MXFILTER.
  • Tubería:Se puede instalar de diversos grosores, pero el más común es el de 16 mm de diámetro.
  • Piezas de conexión:Soportes en forma de T, como enlaces, válvulas de cierre o codos, y de sujeción, como grapas, soportes o guías.
  • Goteros:También llamados emisores. Estos reciben el agua de la tubería y la suministran a la planta gota a gota.
  • Tapón de finalización:Como su nombre indica, se coloca al final de la tubería.

 

Pero lo más importantes ¿cuáles son las ventajas del riego por goteo?

  • ·Un sistema de riego por goteo permite un mayor ahorro de agua, ya que suministra a cada planta solo la cantidad de agua que necesita. Además está comprobado que beneficia el desarrollo de la planta.
  •  No se produce encharcamiento en la planta. De esta forma, se previene la aparición de podredumbres y la proliferación de hongos. Además, se evita la pérdida de nutrientes, habitual en los riegos excesivos.
  • Favorece la formación de una raiz pivotante, es decir, alargada y hacia abajo. De esta forma, la planta accede fácilmente a las reservas de agua y nutrientes. Las raices pivotantes absorben y reservan mejor el agua.
  • Funciona con baja presión, por lo tanto no se necesita una bomba para impulsar el agua. El mantenimiento es sencillo y barato.
  • El riego por goteo también ayuda a que haya menos presencia de malas hierbas, ya que no se moja apenas la superficie.

 

No olvides visitar nuestra sección de productos para conocer nuestra amplia variedad de tuberías, accesorios, filtros…
Si necesitas asesoramiento, consultanos en marketing@gestiriego.com

Se acerca el verano y en Gestiriego queremos incidir sobre los tipos de cultivo que se comienzan en verano o próximos a esta época del año.

 

¿Qué se puede cultivar en verano en España?

 

  • Acelga: En zonas templadas pueden cultivarse durante todo el año, y en zonas frías a partir de marzo. Es una planta muy rústica, no necesita muchos cuidados, simplemente tierra abonada y riegos regulares. Se pueden recolectar las hojas y dejar la mata para que siga creciendo y seguir recolectando.
    Climatología adecuada: Al ser un cultivo bastante rústico se adapta bien a todo tipo de climas, aunque prefiere los climas mediterráneos donde las heladas no sean excesivamente fuertes. Si la quieres sembrar en climas con heladas intensas deberás protegerla de estas.
    Cuidados: Necesita de bastantes riegos y es conveniente aplicar la técnica del acolchado para evitar que se pierda la humedad. También es necesario abonarla superficialmente cada 2 meses como mínimo.
    Su principal plaga es el pulgón de la acelga que ataca sus hojas apareciendo en estas manchas marrones.
    Recolección: A los tres meses podemos empezar a cortas su hojas, que es la parte de la planta que se aprovecha aunque también podemos consumir la penca de esta.
    Asociaciones de cultivos favorables. Judías, zanahorias, rábanos y nabos.

  • Apio: Es una planta de gran porte, que puede alcanzar los 50-60 cm. de altura, así que la podremos cultivar si tenemos suficiente espacio. Es una planta plurianual. Y sus necesidades hídricas son riegos regulares, y sustratos bien abonados.

  • Berenjena: Es la solanácea que requiere más temperatura para germinar y para desarrollar los frutos. Además necesita sol directo para dar frutos. Necesita recipientes de al menos 30 cm. de profundidad, porque es una planta que alcanza al menos 70 cm. de altura.

  • Brócoli: Conviene cultivarla en primavera, porque con altas temperaturas se espiga rápidamente. Sin embargo, tolera bien la sombra aunque necesita luz. Y requiere un espacio amplio porque puede alcanzar los 40 cm. de altura.

  • Calabaza: Aunque es una hortaliza que se empieza a consumir a finales de septiembre, su largo periodo de crecimiento hace que la siembra empiece en primavera. Su cultivo es similar al del calabacin, aunque no necesita tantos nutrientes. Sin embargo sus ramas se hacen muy largas, pero como son enredaderas pueden emparrarse para que ocupen menos espacio.

 

  • Cebolla: Hay muchas variedades, ya que se adaptan a todos los climas. Su cultivo es un poco delicado, y a pesar de que es un bulbo, es necesario hacer planteros para poder protegerlos y cuidarlos mejor. Las cebollas son poco voraces, así que no requieren un sustrato con muchos nutrientes, y tampoco necesitan de mucho riego, ni de mucho espacio. Podemos cultivarlas entre otros cultivos.

  • Lechuga: es uno de los cultivos estrella, hay gran cantidad de variedades, y no requieren mucho espacio. Su mejor época para el cultivo es primavera y otoño, con mucho calor se espigan enseguida, pero si queremos cultivar lechugas en verano podemos comprar variedades que soportan el calor, por ejemplo la variedad “maravilla”. Es un cultivo muy sencillo, solo tenemos que tener en cuenta que hay que hacer planteros. Y al tratarse de una hortaliza de hojas les gusta el riego, pero sin excesos. Si se quedan sin agua las hojas se ponen duras y amargan.

  • Melón: Si tenemos mucho espacio podemos intentar cultivar melón. Se puede empezar a sembrar a partir de abril. Hay muchas variedades. Les gustan las tierras bien abonadas y riegos regulares, y mucho sol. Tambien sus ramas crecen mucho entre 1 ó 2 m., como la calabaza.

  • Tomate: otro cultivo estrella, a partir de febrero ya podemos hacer semilleros. Hay muchisimas variedades, y es muy interesante cultivar aquellas variedades que sean tradicionales de nuestra zona. Sus requerimientos al ser una solanácea son una tierra rica en nutrientes, abundantes riegos y mucho sol.

Cultivar en verano es una excelente opción para aumentar la productividad de tu huerto o jardín, tenga el tamaño que tenga. Si sabes elegir lo que vas a cultivar, podrás sacarle el máximo partido a pesar de las altas temperaturas.

Cualquier momento del año es bueno para planificar los cultivos que queremos hacer en nuestro huerto. Cultivar en verano es una excelente manera de conseguir frutas, hortalizas, plantas, flores y, prácticamente, cualquier cosa que se pueda plantar con una semilla.

 

¿Qué productos necesitas para estos cultivos?

Nuestros clientes siempre nos preguntan sobre asesoramiento para cada tipo de cultivo, ¿qué cinta de riego o tubería es más adecuada? ¿Qué distancia entre goteros? ¿Qué caudal?

Se pueden utilizar desde cintas de riego que tienen un coste menor a tuberías de microirrigación con un coste un poco mayor pero con más resistencia.
Por ejemplo la cinta de riego se utiliza en cultivos plurianuales, además es un sistema que se va afianzando cada vez más en el mercado, debido a su bajo precio y a su utilidad, ya que está destinado a una campaña de cosecha, con lo que al terminar esta, se desaloja del terreno, y se puede volver a trabajar la tierra para preparar la siguiente cosecha, sin tener que recoger la tubería para la siguiente campaña.

Esta posibilidad hace que la tubería, con un espesor de pared bajo, sea más económica que una convencional, y pueda cumplir su función con las mismas garantías.

Las cintas de riego están destinadas para un uso de cultivos estacionales, hortícolas, invernaderos, viveros…

En Gestiriego disponemos de CINDRIP y CINTAPE.

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EL USO DE OZONO EN CULTIVOS

¿Qué es el ozono y porqué es tan bueno para la agricultura?

 

El ozono es un efectivo desinfectante natural compuesto por tres átomos de oxígeno, cuya principal ventaja para su uso en agricultura e industrias alimentarias es que se descompone en oxígeno cuando ya ha actuado. Por ello no deja ningún tipo de residual químico, ni en la instalación ni en el producto alimenticio.

Gracias al uso del ozono se pueden incrementar los rendimientos de más de 250 cultivos.

Un estudio realizado por la empresa ASP Asepsia confirma que el uso de ozono en la agricultura permite incrementar la productividad de las explotaciones agrícolas entre un 15% y un 40% en más de 250 cultivos.

¿Cuál es el motivo?

El ozono favorece:
-La oxigenación de las raíces
-La mejor calidad del producto
-Actúa para prevenir las plagas y enfermedades de las plantas

 

Además, los generadores de ozono pueden eliminar los pesticidas y hacer que los empleados del sector agrícola puedan trabajar del modo más saludable y con menos riesgos.
Cuando las personas tienen que utilizar diferentes pesticidas, deben utilizar dispositivos de seguridad (ropa impermeable, guantes, mascarillas…) para evitar respirar los gases producidos por los elementos químicos.
En algunas ocasiones pueden provocar hasta alergias en los trabajadores, como aparición de lagrimeo intenso, dolor de cabeza…

En los invernaderos de Almería, la empresa ASP Asepsia,  ha podido comprobar estos resultados en invernaderos de Almería.

Se comprobó que los sistemas de ozono reducen costes económicos, debido al ahorro en fitosanitarios, abonos y agua de riesgo, contribuyendo a incrementar de forma significativa la rentabilidad y eficiencia de las explotaciones agrícolas.

Principales aplicaciones del ozono en la agricultura:

-Inyección de agua ozonizada en el riego: El riego con agua ozonizada desinfecta las raíces y el sustrato, impidiendo la aparición de enfermedades causadas por hongos o bacterias.
La descomposición del ozono en oxígeno asegura raíces nuevas y sanas hasta el fin de cultivo. Este agua ozonizada puede ser utilizada para limpiar los suelos y el material de trabajo, con el fin de eliminar los restos de pesticidas que pueden quedar el ellos.

-Tratamientos foliares con ozono evitan otros ataques bacterianos, como la botritis o podredumbre parda, la ceniza y el mildiu.

Por otra parte este tipo de agua ozonizada es también útil para la limpieza y desinfección de frutas y verduras previniendo así la ingesta de restos de pesticidas o plaguicidas que pueden quedar y que solo el agua no elimina.

 

Los sistemas de ozono para agricultura resultan muy útiles y ofrecen grandes beneficios, ya que, como hemos mencionado anteriormente no dejan residuo alguno, mejoran la producción, evitan enfermedades, ahorran en químicos, favorece el enraizamiento… De este modo, se incrementa la rentabilidad.

Descubre más aplicaciones del ozono en cultivos de regadío:

  • Riego de cultivos con agua ozonizada: invernaderos, hidropónicos, ecológicos, campo abierto…
  • Pulverización (sustituyendo al sulfatado o al fumigado). Tratamientos foliares con agua ozonizada.
  • Desinfección e higienización (tierras, medios de cultivo, aguas de riego, sistema de llenado y los propios productos hortofrutícolas).
  • Riego y tratamiento con agua ozonizada en semilleros y viveros.

 

Aplicaciones del ozono en poscosecha:

  • Lavado y desinfección de frutas y hortalizas. Sistemas de hidrocooling.
  • Conservación de frutas y hortalizas en cámaras frigoríficas (ozono gas).
  • Control de etileno con ozono gas.
  • Higienización de salas blancas o salas de manipulación, envases, maquinaria…

 

¿A qué tipo de cultivos está destinado el uso de ozono?

Está destinado a explotaciones agrícolas de todo tipo, árboles frutales, cultivos en general, invernaderos, viñedos, etc.

Utilizando el ozono se consiguen producciones más grandes y en menor tiempo, mayor volumen y calidad de los frutos, a la vez que se reducen costes de producción, las enfermedades en las plantas y el impacto ecológico de la explotación. Sin residual químico alguno en las instalaciones, suelo, plantas ni frutos.

El ozono, es una herramienta eficaz que mejorar la rentabilidad de la explotación agrícola; favoreciendo la salud y vigor de las plantas, así como la calidad y comercialización de los frutos.

  • Convierte el agua de riego en desinfectante.
    – Sin el uso de biocidas y sin dejar residual químico.
    – Eficaz contra hongos, bacterias, virus y otros microorganismos indeseados.
    – Desinfecta por contacto sin agredir a la planta.
  • Ayuda a la oxigenación a las raícesde la planta.
  • Reduce costes por el ahorro en químicos y agua.
  • Aumenta la producción, calidad y sabor de los frutos.
  • Favorece el crecimientode la planta.

 

¡Así que si quieres incrementar la productividad y el rendimiento de tus cultivos no dudes en utilizar esta herramienta!

 

 

 

CULTIVO DE ALBAHACA

¿Sabes qué tipo de cultivo es el que se muestra en la imagen?
Se trata de albahaca, planta originaria de la India dónde se le atribuían propiedades milagrosas, su nombre científico es Ocinum Basilicum. Actualmente se cultiva en todos los países del planeta.

Es una planta herbácea anual, puede alcanzar hasta 60 cms de altura. La albahaca es frondosa, con hojas verdes y suaves al tacto. Se trata de una planta de gran aroma que forma flores de color blanco de pequeño tamaño.

¿Por qué cultivar albahaca?

Presenta muchas cualidades que la hacen muy atractiva para ser cultivada. Entre ellas:

  • Lidia la depresión.
  • Planta diurética. Es digestiva.
  • Personas con problemas de insomnio, dolores de cabeza o jaquecas.
  • Sirve como estimulante para fases de agotamiento.
  • Calma irritaciones cutáneas.
  • Combate el acné.
  • Sedante, cicatrizante y analgésica.
  • Los componentes activos son el aceite esencial aromático y sus propiedades tónico-gástricas, antisépticas y expectorantes.
  • Alivia la sinusitis usándola vaporizada en agua.
  • Alivia la congestión del pecho con unas hojas de albahaca con miel y limón.
  • Es muy digestiva, ayuda a corregir los trastornos gastrointestinales
  • Presenta un gran uso en la cocina al ser una planta aromática, combinándola con ensaladas, sopas…
  • Además un aspecto muy importante es que ahuyenta insectos y previene la aparición de plagas en su huerto.

 

Condiciones de su cultivo:

  • Temperatura: este tipo de cultivo, como es la albahaca, se cultiva en amientes cálidos por lo que no soporta el frío extremo ni las heladas.
    su temperatura ideal ronda entre 15 y 25 grados.
  • Suelo: requiere de suelos fértiles, húmedos y resguardados de los vientos.
  • Riego: como hemos descrito anteriormente necesita suelos húmedos pero no encharcados, pues sus raíces no soportan el exceso de humedad.
    Requiere de un riego regular pero en abundancia es perjudicial.
    Dependiendo del terreno y clima en el que se cultive la albahaca, es recomendable regarla entre 1 y 3 veces por semana.
    Lo más recomendable es utilizar un riego por goteo y así mantener un grado de humedad en el suelo.

 

Productos destacados:

CINDRIP
ACCESORIOS DE CINTA DE RIEGO

 

A continuación adjuntamos imagen de cultivo de albahaca que nos envían desde Gestiriego Islas.
Para dar vida a este cultivo utilizan el producto cinta de riego CINDRIP  1.1 L/H a 0,20 cm.

 

 

 

Murcia, 2014

Una comparación entre los diferentes sistemas de riego, en relación a variables de carácter técnico-agronómico, social y económico, puede ayudar a la toma de decisión acerca de qué tipo de sistema implementar en un determinado proyecto.

 

A continuación os detallamos las diferencias entre los sistemas de riesgos en cada una de las variables.

 

Adaptación al terreno

 

• Inundación: se adapta mejor en caso de terrenos planos o semi planos. En áreas altas y con más pendiente, las dificultades para conducir y distribuir adecuadamente el agua son muy grandes. Además, los riesgos de erosión son elevados.

• Aspersión: se adapta mejor a terrenos planos o semi planos. A medida que aumenta la pendiente, se incrementa el riesgo de erosión debido al desprendimiento de partículas de suelo que causa el impacto de las gotas. Además, a medida que aumenta la pendiente, la distribución del agua es cada vez más desigual, formando un círculo de menor rayo del lado superior del aspersor, donde se aplica más agua y con más presión.

• Goteo: se adapta bien a terrenos de cualquier pendiente.

 

Consumo de agua

 

• Inundación: es el que más consume agua, por lo tanto, los sistemas por inundación deberían ser evitados, principalmente donde el agua es escasa.

• Aspersión: utiliza menos agua que el anterior, pero por lo menos el doble que el sistema de goteo.

• Goteo: es el más eficiente en el uso del agua, principalmente si se trata de cultivos de espaciamiento amplio; consume poco y por ofrecer una distribución lenta los cultivos suelen aprovecharla mejor.

 

Eficiencia de riego (relación del agua benéficamente utilizada en los cultivos y el agua total utilizada en la práctica del riego)

 

• Inundación: 40 – 65%

• Aspersión: 80 – 85%

• Goteo: 90 – 95%

 

Control del agua

 

• Inundación: aunque es posible controlar la cantidad de agua aplicada a través del uso de compuertas o sifones, es muy difícil saber exactamente qué cantidad de agua se está aplicando en cada punto del terreno.

• Aspersión: se puede controlar bien la cantidad de agua aplicada a través de pluviómetros sencillos o por la relación caudal/tiempo de los aspersores. Sin embargo, si la presión en los aspersores es baja o desigual entre ellos, la distribución del agua también es desigual dentro del perímetro regado.

• Goteo: se puede controlar bien la cantidad de agua aplicada a través de la relación caudal/tiempo de los goteros.

 

Diferencial de altura (cota) para distribución del agua por gravedad

 

• Inundación: casi no necesita altura, solamente la suficiente para que el agua fluya de la fuente hasta la parte más elevada del terreno y de ésta a toda la superficie.

• Aspersión: requiere bastante altura para funcionar bien por gravedad.

• Goteo: requiere de poca altura entre la fuente de agua y los puntos de distribución (2 m. son suficientes para lograr un buen goteo).

 

Riesgo ambiental

 

• Inundación: normalmente, las cantidades de agua aplicadas por inundación son excesivas y contribuyen a lixiviar los nutrientes más solubles, principalmente en suelos de textura leve, de francos a más arenosos. Como en las zonas de riego por inundación normalmente la capa freática está cerca de la superficie o por encima de la misma, el riesgo de contaminación por iones, como nitratos y sulfatos, es relativamente alto, principalmente si se utilizan elevadas dosis de fertilizantes en los cultivos.

• Aspersión: funciona como si fuera una lluvia natural. Las gotas aspergidas chocando contra la superficie del suelo pueden producir erosión.

• Goteo: aparentemente no produce ningún proceso de deterioro. La energía del agua que llega al suelo es insuficiente para producir erosión. Como la mojadura es muy lenta y controlada es más difícil que se lixivien los nutrientes solubles.

 

Dispersión de plagas y enfermedades

 

• Inundación:e agua corriendo a través del surco puede transportar diferentes patógenos o semillas de malezas. De la misma manera, si el suelo permanece saturado de agua por demasiado tiempo puede ser fatal para ciertos cultivos susceptibles a hongos del suelo.

• Aspersión: la salpicadura de las gotas de agua contra el suelo y su depósito sobre los tallos y hojas de los cultivos pueden transportar ciertos patógenos, así como desde plantas enfermas hacia otras sanas.

• Goteo: como el riego es localizado y el agua no entra en contacto con la parte aérea de las plantas, el peligro de dispersión de plagas o enfermedades por el área de mojadura es menor. Además, la cantidad de agua puede ser controlada y evitarse así el exceso de humedad en el suelo.

 

Utilización mano de obra

 

• Inundación los requerimientos de mano de obra para la construcción y mantenimiento de canales suelen ser altos. En la operación del riego, se requiere de mano de obra permanente para las operaciones de distribución y control del agua.

• Aspersión: el mayor uso de mano de obra está en la operación del sistema y, más específicamente, en la rotación de los equipos en el terreno en cada turno de riego

• Goteo: como se trata de sistemas fijos, gran parte de la mano de obra es utilizada en la instalación del equipo.

 

Conocimiento y sencillez del sistema

 

• Inundación: es un sistema fácilmente comprensible y aceptado por los productores porque se aproxima al concepto de “echar agua al suelo”. Sin embargo, manejar bien el agua, con criterio de “riego”, en un sistema por inundación no es una tarea fácil, pues requiere de estructuras (compuertas, canales de distribución y desagüe, etc.) y mano de obra constante.

• Aspersión: similar al anterior, es fácilmente comprensible y aceptado por los productores porque imita la lluvia y se aproxima al concepto de “echar agua al suelo”. La operación no es difícil: requiere de cierta mano de obra para rotar los equipos y controlar el funcionamiento de la tubería y aspersores.

• Goteo: la instalación requiere de ciertos conocimientos debido a que estos sistemas se alejan del concepto tradicional de “echar agua al suelo”. Sin embargo, su instalación no es complicada y su operación es sencilla. Lo que sí requieren es que los cultivos estén sembrados de tal manera que permitan el establecimiento de sectores o ramales de riego a nivel, para evitar diferencias de presión en los diferentes goteros.

 

Tal y como se puede deducir después del estudio detallado del comportamiento de cada uno de los sistemas de riego, el riego por goteo a pesar de ser el que requiere mayor conocimiento del sistema es el que mejor se adapta al terreno, el más eficiente, el más respetuoso con el medioambiente, y el que requiere de menor mano de obra una vez instalado.

Una vez definido el diseño de cómo hacer la distribución de la instalación de riego, se realizará una estimación de las pérdidas de carga, también llamado pérdida de presión, con objeto de poder dimensionar correctamente el equipo de bombeo.

 

Para ello, en primer lugar se deberá identificar el recorrido donde se produzca la mayor pérdida de carga de toda la instalación, dado que este valor va a condicionar las prestaciones que debe ofrecer el grupo de bombeo para poder garantizar el caudal previsto de agua en cada emisario.

 

Una vez identificado el recorrido más desfavorable, a continuación se procederá al cálculo de la pérdida de carga que se produce en dichos tramos de la instalación.

 

El cálculo de la pérdida de carga se realizará distinguiendo tres tipos, donde cada uno se determinará con un procedimiento de cálculo distinto:

 

– A) Pérdida de carga producida en los tramos rectos de tubería;

– B) Pérdida de carga producidas en puntos y elementos localizados de la red;

– C) Pérdida de carga producida en los emisarios o goteros.

 

 

A) Pérdida de carga producida en los tramos rectos de la tubería

 

Para el cálculo de la pérdida de carga que se produce en un tramo recto de tubería (Δp) de una longitud considerada “L”, se utiliza la formula siguiente:

 

Δp= f * (L/D) * (v/2g)

El cambio de sistema de riego de superficie a localizado dota a la explotación de regadío de un importante potencial de mejora de la eficiencia en el uso del agua de riego, pero esta cualidad puede no expresarse si el cambio de sistema de riego no viene acompañado, asimismo, de un cambio en los hábitos de riego por parte de los usuarios finales. La mejora técnica que supone el riego por goteo permite un adecuado ajuste de las cantidades de agua a las necesidades de los cultivos, pero para ello esas necesidades deben ser conocidas por técnicos y agricultores.

 

El cálculo para la determinación de los requerimientos de agua de los cultivos propuesto por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura es el método más extendido.

 

El procedimiento, en síntesis, estima las necesidades hídricas a partir de:

 

1. Las variables climatológicas que determinan la demanda evaporativa o evapotranspiración de referencia (ETo) y un factor ligado al cultivo, denominado coeficiente del cultivo (Kc).

 

2. De este modo, las necesidades hídricas o evapotranspiración del cultivo (ETc) se calculan como:

 

ETc = ETo * Kc

 

Naturalmente en la expresión anterior, hay que considerar el efecto de la lluvia, en el caso de que ésta se produzca. La cantidad de lluvia que efectivamente es aprovechada por un cultivo es un valor muy difícil de parametrizar. Se han tenido en cuenta, por tanto, modelos sencillos de estimación de la Precipitación Efectiva (Pef) para el cálculo de las Necesidades de Riego Netas.

 

NRN= ETc – Pef

 

A partir de aquí, las Necesidades Brutas de Riego se obtienen teniendo en cuenta la Eficiencia de la Instalación y, en su caso, la Fracción de Lavado cuando haya que compensar con el manejo del riego, las consecuencias negativas de la utilización de aguas salinas.

 

La ETo y Precipitación se obtiene partir de la información proporcionada por las estaciones meteorológicas integradas en la Red SIAR.

 

En cuanto a Kc depende del tipo de cultivo y su fase de desarrollo. El método más aplicado para el cálculo del coeficiente de cultivo es el de la FAO, que se puede consultar en FAO 56.

 

Sin embargo, este procedimiento no proporciona pauta alguna en cuanto a las dosis y frecuencias adecuadas a fin de optimizar la aplicación del riego y evitar, en particular, posibles pérdidas de agua y nutrientes por drenaje.

 

Por todo ello, en los últimos años se lleva desarrollando una labor de extensión respecto de la utilidad y aplicabilidad de sensores de medida de la humedad del suelo.

 

La utilización de sensores de humedad supone un salto cualitativo importante en la mejora de la programación del riego ya que permite una estimación bastante precisa de la cantidad de agua que debe incorporar al sistema suelo-planta en cada momento.