Murcia, 2014

Una comparación entre los diferentes sistemas de riego, en relación a variables de carácter técnico-agronómico, social y económico, puede ayudar a la toma de decisión acerca de qué tipo de sistema implementar en un determinado proyecto.

 

A continuación os detallamos las diferencias entre los sistemas de riesgos en cada una de las variables.

 

Adaptación al terreno

 

• Inundación: se adapta mejor en caso de terrenos planos o semi planos. En áreas altas y con más pendiente, las dificultades para conducir y distribuir adecuadamente el agua son muy grandes. Además, los riesgos de erosión son elevados.

• Aspersión: se adapta mejor a terrenos planos o semi planos. A medida que aumenta la pendiente, se incrementa el riesgo de erosión debido al desprendimiento de partículas de suelo que causa el impacto de las gotas. Además, a medida que aumenta la pendiente, la distribución del agua es cada vez más desigual, formando un círculo de menor rayo del lado superior del aspersor, donde se aplica más agua y con más presión.

• Goteo: se adapta bien a terrenos de cualquier pendiente.

 

Consumo de agua

 

• Inundación: es el que más consume agua, por lo tanto, los sistemas por inundación deberían ser evitados, principalmente donde el agua es escasa.

• Aspersión: utiliza menos agua que el anterior, pero por lo menos el doble que el sistema de goteo.

• Goteo: es el más eficiente en el uso del agua, principalmente si se trata de cultivos de espaciamiento amplio; consume poco y por ofrecer una distribución lenta los cultivos suelen aprovecharla mejor.

 

Eficiencia de riego (relación del agua benéficamente utilizada en los cultivos y el agua total utilizada en la práctica del riego)

 

• Inundación: 40 – 65%

• Aspersión: 80 – 85%

• Goteo: 90 – 95%

 

Control del agua

 

• Inundación: aunque es posible controlar la cantidad de agua aplicada a través del uso de compuertas o sifones, es muy difícil saber exactamente qué cantidad de agua se está aplicando en cada punto del terreno.

• Aspersión: se puede controlar bien la cantidad de agua aplicada a través de pluviómetros sencillos o por la relación caudal/tiempo de los aspersores. Sin embargo, si la presión en los aspersores es baja o desigual entre ellos, la distribución del agua también es desigual dentro del perímetro regado.

• Goteo: se puede controlar bien la cantidad de agua aplicada a través de la relación caudal/tiempo de los goteros.

 

Diferencial de altura (cota) para distribución del agua por gravedad

 

• Inundación: casi no necesita altura, solamente la suficiente para que el agua fluya de la fuente hasta la parte más elevada del terreno y de ésta a toda la superficie.

• Aspersión: requiere bastante altura para funcionar bien por gravedad.

• Goteo: requiere de poca altura entre la fuente de agua y los puntos de distribución (2 m. son suficientes para lograr un buen goteo).

 

Riesgo ambiental

 

• Inundación: normalmente, las cantidades de agua aplicadas por inundación son excesivas y contribuyen a lixiviar los nutrientes más solubles, principalmente en suelos de textura leve, de francos a más arenosos. Como en las zonas de riego por inundación normalmente la capa freática está cerca de la superficie o por encima de la misma, el riesgo de contaminación por iones, como nitratos y sulfatos, es relativamente alto, principalmente si se utilizan elevadas dosis de fertilizantes en los cultivos.

• Aspersión: funciona como si fuera una lluvia natural. Las gotas aspergidas chocando contra la superficie del suelo pueden producir erosión.

• Goteo: aparentemente no produce ningún proceso de deterioro. La energía del agua que llega al suelo es insuficiente para producir erosión. Como la mojadura es muy lenta y controlada es más difícil que se lixivien los nutrientes solubles.

 

Dispersión de plagas y enfermedades

 

• Inundación:e agua corriendo a través del surco puede transportar diferentes patógenos o semillas de malezas. De la misma manera, si el suelo permanece saturado de agua por demasiado tiempo puede ser fatal para ciertos cultivos susceptibles a hongos del suelo.

• Aspersión: la salpicadura de las gotas de agua contra el suelo y su depósito sobre los tallos y hojas de los cultivos pueden transportar ciertos patógenos, así como desde plantas enfermas hacia otras sanas.

• Goteo: como el riego es localizado y el agua no entra en contacto con la parte aérea de las plantas, el peligro de dispersión de plagas o enfermedades por el área de mojadura es menor. Además, la cantidad de agua puede ser controlada y evitarse así el exceso de humedad en el suelo.

 

Utilización mano de obra

 

• Inundación los requerimientos de mano de obra para la construcción y mantenimiento de canales suelen ser altos. En la operación del riego, se requiere de mano de obra permanente para las operaciones de distribución y control del agua.

• Aspersión: el mayor uso de mano de obra está en la operación del sistema y, más específicamente, en la rotación de los equipos en el terreno en cada turno de riego

• Goteo: como se trata de sistemas fijos, gran parte de la mano de obra es utilizada en la instalación del equipo.

 

Conocimiento y sencillez del sistema

 

• Inundación: es un sistema fácilmente comprensible y aceptado por los productores porque se aproxima al concepto de “echar agua al suelo”. Sin embargo, manejar bien el agua, con criterio de “riego”, en un sistema por inundación no es una tarea fácil, pues requiere de estructuras (compuertas, canales de distribución y desagüe, etc.) y mano de obra constante.

• Aspersión: similar al anterior, es fácilmente comprensible y aceptado por los productores porque imita la lluvia y se aproxima al concepto de “echar agua al suelo”. La operación no es difícil: requiere de cierta mano de obra para rotar los equipos y controlar el funcionamiento de la tubería y aspersores.

• Goteo: la instalación requiere de ciertos conocimientos debido a que estos sistemas se alejan del concepto tradicional de “echar agua al suelo”. Sin embargo, su instalación no es complicada y su operación es sencilla. Lo que sí requieren es que los cultivos estén sembrados de tal manera que permitan el establecimiento de sectores o ramales de riego a nivel, para evitar diferencias de presión en los diferentes goteros.

 

Tal y como se puede deducir después del estudio detallado del comportamiento de cada uno de los sistemas de riego, el riego por goteo a pesar de ser el que requiere mayor conocimiento del sistema es el que mejor se adapta al terreno, el más eficiente, el más respetuoso con el medioambiente, y el que requiere de menor mano de obra una vez instalado.

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